La gestión de la reputación online nace de la mano con el fenómeno de las redes sociales. Nuestra marca al estar visible en el exterior, es susceptible de poder sufrir falsos rumores, ataques, malas valoraciones y bulos por parte de cualquier emisor, ya sea cliente, accionista, proveedor o empleado. Es por ello que en Logipymes, para evitar una pérdida reputacional, protegemos tu reputación online ante la puesta en marcha de la gestión y comunicación de crisis para minimizar el daño que una mala acción puede provocar en tus ventas.

Todos hemos escuchado en alguna que otra ocasión conocidos casos en que una empresa comete un fallo importante con cualquier persona asociada a su grupo de interés y que, en caso de no solventarla adecuadamente, se puede volver en su contra en grandes dimensiones. Debemos comprender que cualquier puede opinar de nuestra marca de forma positiva o negativa y que dicha información, pueda ser falsa o real.

En cualquier caso, cabe destacar que la gestión de la reputación online es aplicable e integrable en empresas que nunca hayan sufrido alguna crisis o que ya históricamente, hayan contado con alguna situación desfavorable.

• En primer lugar, analizamos los riesgos inherentes de la actividad de la empresa y que pueden incidir en nuestra imagen.
• En segundo lugar, con un presupuesto ya conformado, trazamos una ruta de acciones que permitan controlar, planificar y atender posibles situaciones de contingencia que puedan producirse en el día a día del negocio.
• En tercer lugar, presentamos de forma periódica un reporte que permita solventar aquellas incidencias que sean menores y mayores.

Una mala valoración o reseña de un cliente puede hacer invisible a miles de comentarios positivos que tengas de tu marca. Es importante que ante cualquier valoración negativa, la empresa cuente con un protocolo de actuación y que en definitiva, pueda convertir esa debilidad en fortaleza.
• Tener un control sobre posibles bulos que se puedan lanzar contra nosotros de emisores que comparten el mismo sector que nosotros (competencia) o por parte de personas que conviven o se relacionan frecuentemente con nuestra empresa.
• Una mala acción por parte de algún proveedor, accionista, empleado o cliente que se podría haber evitado si anteriormente se hubieran definido los procedimientos adecuados.